sábado, 19 de mayo de 2012
Javascript DHTML Drop Down Menu Powered by dhtml-menu-builder.com

Andorra, más que una excursión

¿¿Está todo listo?? ¿¿Llevo todo?? Estas eran las preguntas que la mayor parte de los alumnos de 3º y 4º de ESO se hacían el sábado 21 de enero un poco antes de las 21:00h, pues para ir a Andorra no hacía falta llevar todo el armario, pero por lo menos algo de ropa de abrigo.

Las 16 horas de viaje no se hicieron muy pesadas gracias a las risas, fotos, juegos, alguna que otra cabezada y a las 3 paradas: en Valcarce (Ponferrada), Burgos y Zaragoza. Finalmente llegamos a nuestro destino poco después de que la luz del amanecer nos cogiera por sorpresa.

El domingo 22 fue un día de organización y primera toma de contacto con la nieve. El bus nos dejó en la entrada del hotel (Comptes d´Urgell), y rápidamente bajamos nuestras maletas. Había algunas diferencias de espacio entre las habitaciones, pero al final cada uno se tuvo que ajustar a las circunstancias. Luego subimos a la estación de Grandvalira por la entrada de El Tarter, y allí alquilamos todo el material (lo que nos permitió ir a la estación de esquí y echarle un ligero visual) además de dar un pequeño paseo por la ciudad los que quisieron.

Tras una divertida noche, el lunes a las 8 de la mañana ya estábamos todos con la ropa de esquí y desayunando. No hubo muchos retrasos, pero entre subir a la estación y coger todo el material llegamos muy justos de tiempo. Los horarios eran siempre los mismos: curso de 10 a 12 de la mañana, comer a la 13h (el primer día era a las 12:45, pero había muchísima cola por lo que se decidió atrasar esta hora). Y luego a las 4:30, ya esperábamos en el bus para marchar al hotel.

En el primer día del curso, los debutantes aprendieron los conceptos básicos y la gente que ya había esquiado anteriormente, estuvo recordando las técnicas y posturas adecuadas para la práctica del esquí o del snow. A lo largo de la semana, ocurrieron diversos accidentes, algunos de mayor importancia que otros: fisura de clavícula, contusiones y unos pocos moratones. Pero a todo esto se juntaba que un virus nos estaba amenazando. Algunos fueron cayendo y otros resistieron, pero aun así, en la enfermería siempre había alguien del colegio. Hubo también tiempo para algún despiste lo que hizo retrasar la hora de llegada al hotel, pero por suerte, toda nuestra excursión estuvo iluminada por un sol resplandeciente y un cielo siempre despejado. Además las bromas y risas amenizaron mucho esa semana.

Los profesores que nos acompañaron: Roberto, Eugenio y Olga también se lo pasaron bien, aunque hubo algunos días que tuvieron que quedarse con los enfermos, pero disfrutaron igual de esta experiencia inolvidable bajando por unas pistas muy anchas, para todos los niveles y aprovechando las inmensas instalaciones. Las tardes eran de descanso en el hotel o de compras por las calles de Andorra la Vella. Incluso el miércoles 25 no nos perdimos el clásico Madrid – Barça. El jueves después de un duro día de esquí, la gente que no estaba enferma (cada vez quedaban menos) fuimos al centro termolúdico de Caldea, que nos quedaba a unos pocos metros del hotel, allí nos relajamos en las piscinas exteriores, saunas, baños romanos que nos ayudaron a coger fuerzas para afrontar el último día esquiando en Andorra.

El viernes fue diferente a los demás, aun a pesar de que casi 20 personas no pudieron subir a la estación. ¡Nos nevó! Así que tuvimos de todo en esta corta semana: sol, nieve, caídas, sustos, risas…

El viaje de vuelta fue mucho más tranquilo que el de ida, claramente casi todo el mundo estaba hecho polvo de la semana, por lo que se hizo muy corto. Ahora lo único que queda es descansar y volverse a centrar en el curso que ¡ya falta menos para volver el año que viene!

Lucía Linares Obarrio (3º ESO)

© 2011 Colegio Rías Altas